Autoría: Alex R. T'ang
¡Revienta fodonga la bola!
Con aires de gran doctora
deposita su descomunal cola
mientras raja de todos la traidora.
Como en la oscura Inquisición,
señala y acusa despiadada
como muestra de su bruno corazón,
ríe con cinismo la desgraciada.
¡Revienta fodonga la bola!
Alucina ser gerente la maldita,
tan diabla ella que todo lo controla;
si la desoyen, cuando puede, se desquita.
Qué miserable es su existir,
con nadie se casa; mas es siempre servil
con quien de su billetera puede subsistir,
tan roñosa y calculadora es la muy vil.
¡Revienta fodonga la bola!
Come porquerías, mejor dicho, ¡engulle!
Traga pan, salchicha y mucha Coca Cola,
y si no huevea, ataca a la gente y la destruye.
Se vanagloria de cosas intrascendentes,
alardea de lo fútil como su ópera prima,
en su vida nada suyo es transparente,
a la autoridad ya la moral se las pasa por encima.
¡Revienta fodonga la bola!
Abyecto ser de trescientas libras y un poco más.
El único destino suyo es el quedarse sola.
¿Esperar de ella pizca de bondad? ¡Jamás!
Ociosa y arribista es la condenada,
vive en el Facebook y huye del trabajo:
esa es su vida de bruja malvada,
ni el Diablo se la lleva a patadas.
¡Revienta fodonga la bola!
¡Hasta nunca, Pokemón sin cola!
Blog libre, comestible y bebestible. Caramelos para los momentos de alegría y paz... Ajíes cuando la rabia exalta mi paz...
viernes, 9 de enero de 2015
martes, 12 de agosto de 2014
Caramelo Nº 1 - Soneto a seis cuerdas...
Autoría: Alex R. T'ang
Cuánta maravilla puede nacer
del canto de una dama
de cedro al recorrer
sus cuerdas al irme a la cama.
Cuánta alegría o melancolía
su canto puede provocar
en el trovador su melodía
cuando éste decide la guitarra tocar.
Es tan mística su magia acústica,
Es tan sublime su resonar,
Es tan increible su calidez,
Tan elegante, tan rústica,
Tan femenina en su cantar,
Tan amorosa y niña a la vez...
Guitarra - Oleo, de Mariana Spalvieri
Cuánta maravilla puede nacer
del canto de una dama
de cedro al recorrer
sus cuerdas al irme a la cama.
Cuánta alegría o melancolía
su canto puede provocar
en el trovador su melodía
cuando éste decide la guitarra tocar.
Es tan mística su magia acústica,
Es tan sublime su resonar,
Es tan increible su calidez,
Tan elegante, tan rústica,
Tan femenina en su cantar,
Tan amorosa y niña a la vez...
Guitarra - Oleo, de Mariana Spalvieri
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